La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, informó que desde este 14 de septiembre comenzó la incorporación paulatina de los animales a la plataforma amaresadoptar.cdmx.gob.mx, donde la ciudadanía podrá consultar información de los ejemplares susceptibles de adopción e iniciar el procedimiento correspondiente.
El proceso contempla animales que actualmente se encuentran bajo resguardo del Refugio Franciscano, el albergue temporal del Ajusco y la Brigada de Vigilancia Animal. De acuerdo con el Gobierno capitalino, la adopción estará condicionada a una evaluación de las personas solicitantes y al cumplimiento de requisitos destinados a evitar entregas irresponsables.
La secretaria del Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza, explicó que entre el 12 y el 13 de septiembre fueron trasladados 156 seres sintientes del Deportivo Hermanos Galeana, en Gustavo A. Madero, al Refugio Franciscano, en Cuajimalpa. El movimiento forma parte del Acuerdo Reparatorio de Cumplimiento Diferido, que contempla obligaciones de reparación y no repetición.
La funcionaria aclaró que el traslado no modifica por sí mismo la situación jurídica de los animales ni determina automáticamente su destino. Tanto el resguardo como los eventuales procesos de adopción deberán realizarse conforme al marco jurídico vigente y a las resoluciones judiciales aplicables, un elemento relevante ante el origen legal del caso.
Como parte de las obligaciones establecidas, el Refugio Franciscano deberá desarrollar un programa de adopción responsable para los animales que legalmente estén bajo su cuidado y sean susceptibles de encontrar un nuevo hogar. Cada procedimiento contempla valoración médico-veterinaria, evaluación de la persona solicitante, firma de un contrato, actualización del Registro Único de Animales de Compañía (RUAC) y seguimiento posterior.
El acuerdo también establece medidas para fortalecer las condiciones del refugio, entre ellas la elaboración de un censo y expedientes clínicos individuales, atención veterinaria, medicina preventiva, capacitación del personal, adecuaciones a las instalaciones y auditorías técnicas externas. El cumplimiento deberá acreditarse mediante documentación y reportes periódicos, según informó la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema).
De acuerdo con un dictamen técnico elaborado por una institución académico-profesional independiente especializada en bienestar animal, el Refugio Franciscano tiene capacidad para albergar hasta 190 seres sintientes, por lo que los 156 animales trasladados durante el fin de semana representan una parte importante de su capacidad estimada.
La situación de los animales resguardados también muestra la dimensión del operativo. Desde enero, 183 seres sintientes fueron recibidos en el refugio temporal del Deportivo Hermanos Galeana, donde actualmente hay siete hospitalizados y se han registrado 20 decesos. En el refugio temporal Ajusco permanecen 269 perros, con cinco hospitalizados y 30 decesos; mientras que la Brigada de Vigilancia Animal mantiene bajo resguardo a 340 ejemplares, cinco de ellos hospitalizados y con 31 decesos registrados.
Para atender a los animales se dispone de más de 45 médicos veterinarios distribuidos en los distintos espacios, además de especialistas del Hospital Veterinario de la Ciudad de México, así como más de 50 manejadores y personal de apoyo. Entre los principales padecimientos atendidos se encuentran problemas articulares, enfermedades periodontales, tumores, enfermedades crónico-degenerativas y dermatitis.
La Sedema señaló que los tres centros consumen alrededor de 13 toneladas de alimento al mes, distribuidas en aproximadamente 120 bultos para Gustavo A. Madero, 100 para Ajusco y 350 para la Brigada de Vigilancia Animal. Estos datos reflejan que el proceso de resguardo implica no sólo una responsabilidad jurídica, sino también una operación permanente de alimentación, atención médica y manejo especializado.
La plataforma digital busca que la adopción sea precedida por una reflexión sobre las condiciones reales de cada familia. Como primer filtro, el sistema plantea preguntas relacionadas con el estilo de vida, el tiempo disponible y la capacidad para asumir los cuidados que implica tener un animal de compañía.
Posteriormente, las personas interesadas deberán responder un cuestionario y someter su solicitud a revisión. El procedimiento contempla también una visita domiciliaria y, en caso de avanzar, una convivencia con el perro elegido en el lugar donde permanece resguardado.
Si las evaluaciones son favorables, se formaliza la adopción mediante un contrato, se realiza el traslado del animal a su nuevo hogar y comienza una etapa de seguimiento. El catálogo incorpora datos como sexo, edad, tamaño y características de comportamiento para facilitar una elección compatible entre el animal y las condiciones de vida de la familia.
El reto, más allá de incrementar el número de adopciones, será garantizar que el proceso mantenga criterios de bienestar animal y seguimiento suficientes para evitar abandonos o nuevas situaciones de maltrato. El esquema anunciado por el Gobierno capitalino coloca la evaluación previa, la formalización jurídica y el acompañamiento posterior como elementos centrales para que los animales rescatados lleguen a hogares capaces de brindarles atención permanente.
Fuente: Gobierno de la Ciudad de México / Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) / Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.


